10 hechos, 10 razones
1.- Todos los gatos son genéticamente domésticos.
Dotados de una inteligencia y una sensibilidad emocional extraordinarias, mantienen un fuerte vínculo genético, una predisposición innata a socializar con el ser humano. El maullido es un lenguaje que han desarrollado únicamente para comunicarse con el hombre.
Los que nacen y viven escondidos entre los arbustos, o en recovecos de fincas deshabitadas, precisan el amparo del ser humano, exactamente igual que los que tenemos en casa.
2.- La esperanza de vida de un gato callejero* oscila entre los 3 y 6 años, frente a la del gato doméstico, de entre 15 y 20 años.
(* La ley lo denomina gato «comunitario».)


3.- En Olivella se estima que hay un gato comunitario por cada cinco habitantes.
A un grupo de gatos comunitarios que comparten un hábitat y se alimentan en un mismo lugar lo denominamos ”colonia”.
4.- Al ser un municipio rodeado de naturaleza y con una mayoría de la población viviendo en casas con jardín, Olivella es un enclave que favorece el abandono animal.
«El abandono de un animal de compañía es un tipo de maltrato extremadamente cruel. (…) Es fruto de tener unas expectativas irreales respecto a lo que significa compartir la vida con estos seres sintientes». (Helena Arce Surós, veterinaria experta en protección animal)

5.- La proliferación de colonias felinas tiene su origen principal en los gatos no esterilizados que viven en nuestro municipio.
Puede tratarse de domésticos con propietario, o de los llamados “ferales”, que nacieron y viven en libertad, o de gatos fértiles que fueron abandonados.
La segunda causa es el abandono irresponsable de estos animales por parte de sus dueños.

6.- Las camadas que nacen en libertad son extremadamente vulnerables.
Se calcula que sólo dos de cada diez cachorros de madre comunitaria llegará a alcanzar el año de vida.



7.- Muchos ciudadanos olivellenses asumen la labor de alimentar a los gatos comunitarios.
Les permiten refugiarse en sus fincas o se desplazan a las colonias callejeras, asentadas cerca de contenedores de basura o en fincas valladas deshabitadas en las que se encuentran protegidos; muchos vecinos incluso asumen el coste de las esterilizaciones.
8.- La esterilización de todos los gatos que viven en el municipio, tanto domésticos como comunitarios, es la clave.
No sólo posibilita el control poblacional, también favorece la salud del animal, mejora su calidad de vida y produce una drástica reducción de las peleas (que aparecen sobre todo en épocas de celo), y con todo ello, mejora notablemente la convivencia entre estos felinos y sus vecinos humanos.
9.- El Ayuntamiento es el responsable legal de los gatos comunitarios, debe actuar en el control poblacional de sus colonias y velar para que:
- tengan unas condiciones de vida dignas
- sus hábitats sean respetados
- dispongan de lugares protegidos
- no padezcan desnutrición
- reciban la atención veterinaria necesaria
10.– Sólo con la participación activa de la ciudadanía será posible detener el crecimiento de la población de gatos comunitarios en Olivella.
El Ayuntamiento aprobó el 21 de julio de 2023 el Plan Integral de Control y Gestión Ética de las Colonias Felinas de Olivella, acorde con el espíritu de la nueva Ley de Bienestar Animal, pero su ejecución exitosa precisa de la colaboración de todos los vecinos olivellenses.
