Preguntas frecuentes
¿Qué es un gato “comunitario”?
«Comunitario» es como la ley llama al gato que por circunstancias se ve obligado a adaptarse a vivir en libertad. También se le conoce como gato feral o callejero.
Todos los gatos pertenecen a la especie “felis catus”, esto significa que todos son genéticamente domésticos y dependen del ser humano para tener una vida digna. Sin embargo, los gatos que nacen y crecen en las calles, sin apenas contacto con el hombre y que no han podido desarrollar la confianza hacia las personas, tienen un comportamiento temeroso, esquivo y desconfiado. , su genética les impulsa a acercarse al ser humano en busca de cobijo, protección y alimento.

¿Qué es una colònia felina?
Es un grupo de gatos comunitarios que comparten un mismo hábitat y se alimentan en un mismo sitio. Generalmente se forma a partir de una pareja y su descendencia, y después se unen otros gatos en busca de alimento.
¿Por què hay gatos sin hogar en las calles?
El origen de los gatos comunitarios radica en el abandono de gatos domésticos no esterilizados. Éstos se aparean y reproducen en libertad, dando lugar a camadas que crecerán sin contacto con el ser humano.
La segunda causa de la proliferación de gatos callejeros en un municipio como Olivella, en el que la mayor parte de la población vive en viviendas unifamiliares con jardín y rodeadas de entorno natural, son los gatos domésticos que viven en estos hogares, no están esterilizados y salen fuera de sus fincas, apareándose con gatas ferales que parirán en las calles, parcelas cerradas deshabitadas o zonas arbustivas.
¿Elige el gato vivir en la calle?
No, el gato nunca elige vivir en la calle. Sin embargo, cuando nace en libertad no tiene más opción que adaptarse para sobrevivir. Es un animal genéticamente doméstico y su vida digna está ligada al ser humano. La esperanza de vida de un gato en un hogar humano puede llegar a los veinte años, mientras que los gatos comunitarios o ferales difícilmente sobreviven si no reciben ninguna ayuda humana e, incluso en este caso, su esperanza de vida no supera los seis años.
¿Puedo alimentar a gatos comunitarios en la calle?
Si estás alimentando a gatos en la calle, ponte en contacto con Gats d’Olivella para regularizar tu situación y contar con nuestro soporte como voluntaria colaboradora.
La asociación gestionará que dispongas de un carnet de alimentadora autorizado por el Ayuntamiento. Tu colonia se incluirá en el censo y solicitaremos tu ayuda para capturar y llevar al veterinario a todos los gatos que alimentas, para que sean esterilizados a cargo del Ayuntamiento. Te ayudaremos en todo lo que podamos para mejorar las condiciones de vida de estos animales.
Los gatos comunitarios (los que no tienen un hogar y viven en las calles) son, según establece la ley, responsabilidad de las administraciones locales. Así, si encuentras en tu zona, o entran en tu finca, gatos desamparados y hambrientos, debes comunicarlo inmediatamente al Ayuntamiento o a Gats d’Olivella. Por delegación del Ayuntamiento, la asociación trabaja para que estos animales sean alimentados dentro de un programa establecido de control de la población y sus colonias, que incluye la colocación de una placa informativa, la instalación de un contenedor adaptado o de un cercado, etc… además de la esterilización de todos los individuos. Sin embargo, no disponemos de recursos materiales ni humanos suficientes para dar una respuesta rápida y hacernos cargo de la alimentación de estos gatos. Naturalmente, mientras se gestiona la situación, tú puedes alimentarlos; de hecho es el comportamiento correcto, dado que la ley establece claramente que dejarlos enfermar o morir de hambre es maltrato animal por omisión y está legalmente penado. Dicho esto, entiende que se trata de una medida transitoria y mantente en contacto con la asociación. Y ten en cuenta que para alimentar a gatos en la calle hay que seguir unas normas básicas, por salubridad del entorno y protección de la salud de los propios animales:
- Alimentar principalmente con pienso seco, aunque les conviene tomar alimento húmedo regularmente también.
- Utilizar cuencos y siempre recogerlos y limpiarlos una vez han terminado.
- Nunca poner comida humana ni piensos de perros o de otros animales.
- No dejar comida, envases vacíos ni restos de alimento en el sitio, que debe quedar limpio.
- Poner también agua siempre.
- Procura ir a alimentarlos siempre a las mismas horas.
- Evita las zonas peligrosas, como aceras o lugares cercanos a carreteras.
- Alejar los puntos de alimentación de los contenedores de basura.

¿Qué es el CER?
El CER (Captura, Esterilización y Retorno) es el programa internacionalmente reconocido por los expertos como el método más ético y eficaz para el control poblacional de las colonias felinas. Las esterilizaciones incluyen el marcaje en la oreja del animal, para que después se pueda reconocer entre los gatos comunitarios que viven en libertad a aquellos que ya han sido esterilizados. Las hembras se marcan en la oreja derecha y los machos a la izquierda. Los procedimientos de captura y traslados al veterinario, así como la suelta en el medio, siguen unos protocolos estrictos para causar el menor estrés al animal y evitar daños o situaciones de riesgo. Los gatos siempre deben ser devueltos a su colonia de origen

¿Qué significa esta muesca en la oreja que veo en algunos gatos de la calle?
Es el marcaje que realiza el veterinario, después de la cirugía, para identificarlos como esterilizados. Es un corte en forma de V, en la oreja derecha de las hembras e izquierda de los machos
¿Se puede decir que un gato callejero es un gato «salvaje»?
Según el diccionario, salvaje es un «animal que no ha sido domesticado». En un sentido amplio, un animal salvaje es aquél que vive en libertad, ya sea sobre la superficie terrestre, en el agua o volador. Sin embargo, esta denominación se refiere a las especies que no han sido domesticadas, por tanto, un perro o un gato callejero no se pueden considerar animales salvajes. Además, la palabra «salvaje» tiene connotaciones que no se corresponden con el comportamiento de los gatos comunitarios, como «feroz, indomesticable, cruel, etc». Por eso, no es adecuado utilizar esta palabra para referirse a un gato callejero. El término más adecuado para respetar su dignidad e indicar su vinculación con el ser humano es el que se establece en la ley: “comunitario”.
¿Cómo sé qué tipo de gato ha entrado en mi finca?
Si puedes acercarte a él o él se acerca para que lo acaricies, o si se muestra tímido y no se deja tocar, pero no huye, sino que se sienta o permanece cerca y te mira fijamente a los ojos, puede tratarse del gato de un vecino, que te hace una visita, o de un gato abandonado que busca alimento y protección. Si huye temeroso cuando te acercas, aún podría ser un gato doméstico abandonado, de carácter miedoso y desconfiado con otras personas que no sean su amo; pero lo más probable es que se trate de un gato comunitario que ha nacido en la calle o ha sido abandonado en edad muy temprana sin oportunidad de socializar con el ser humano.
¿Pueden llevarse a los gatos comunitarios que viven en mi finca?
No es una cuestión sencilla. En principio, la ley establece que los gatos comunitarios tienen derecho a vivir en el territorio donde se han establecido, y prohíbe su reubicación o desplazamiento, si bien con algunas excepciones. Son situaciones excepcionales, de acuerdo con la ley, que la ubicación en libertad de estos animales, en un lugar determinado, “sea incompatible con la preservación de su integridad y su calidad de vida, o que suponga un riesgo contra la salud y la seguridad de las personas”. En estos casos, se puede estudiar la retirada de los gatos, pero siempre atendiendo a las directrices marcadas en la ley:
«Las acciones de retirada para la reubicación o desplazamiento en otro espacio preservarán el bienestar de los gatos comunitarios y las colonias felinas, y se realizarán bajo supervisión veterinaria y previo informe preceptivo del órgano competente». (Ver: Extracto de la Ley, Art. 42, Prohibiciones).
¿Por qué es obligatorio esterilizar a todos los gatos, tanto los domésticos con propietario como los comunitarios?
En un municipio como Olivella, donde casi la totalidad de la población vive en casas unifamiliares con jardín, los gatos domésticos salen al exterior y se aparean con gatos comunitarios. Un macho doméstico puede preñar a una gata comunitaria y ésta parirá su camada en libertad; un gato comunitario puede preñar a una gata doméstica, dando lugar a una camada no deseada. La existencia de gatos sin esterilizar, tanto en las calles como en las casas, es la causa del crecimiento exponencial y descontrolado de los gatos comunitarios. Además, los gatos no castrados se pelean por las hembras y se hacen heridas que se pueden infectar y requerir la intervención del veterinario. Capturar a gatos heridos suele ser más complicado, ya que son aún más desconfiados.
La obligatoriedad de esterilizar a todos los gatos está claramente establecida en la ley. En particular, los propietarios deben:
Adoptar las medidas necesarias para evitar la reproducción incontrolada de animales de compañía. (…) Identificar mediante microchip y proceder a la esterilización quirúrgica de todos los gatos antes de los seis meses de edad salvo los inscritos en el registro de identificación como reproductores y a nombre de un criador inscrito en el Registro de Criadores de Animales de Compañía” (Art. 26, d, y).

Además, los gatos domésticos sin esterilizar ocasionan molestias a los vecinos al entrar en otras fincas buscando la hembra o el macho para emparejarse; las hembras pueden elegir entrar a parir su camada en una finca vecina porque siente que es más seguro. En este sentido, la ley especifica:
“La persona responsable de un animal será también responsable de los posibles daños, perjuicios o molestias que, sin que haya provocación o negligencia de un tercero, pudiera ocasionar a personas, otros animales o cosas, a las vías y espacios públicos y al medio natural, de conformidad con la legislación aplicable.”(Art. 24, 3).
Los titulares de animales de compañía tienen además, según la ley, la obligación de
“adoptar las medidas necesarias para evitar que su tenencia o circulación ocasione molestias, peligros, amenazas o daños a las personas, otros animales o las cosas.”
¿Puedo regalar los gatitos que han nacido en mi finca?
En primer lugar, hay que saber que la ley prohíbe criar gatos en domicilios particulares o cualquier otro lugar que no sea un criadero autorizado. El incumplimiento de esta directriz se recoge en el artículo 75 de la ley como infracción muy grave, con multa de cincuenta mil a doscientos mil euros.
Los propietarios de gatas domésticas sin esterilizar a las que permiten criar en su hogar, optan por regalar los gatitos de la camada a amigos o familiares, o incluso a personas desconocidas. Esta transferencia ilegal, se hace además sin las medidas de control necesarias para garantizar una tenencia responsable de estos animales. Las medidas que marca el protocolo de adopción de animales domésticos , tales como pasar un cuestionario en el que se examina la idoneidad del hogar adoptante y la solidez de su compromiso o garantizar que se realizarán todos los controles veterinarios, vacunaciones y esterilización, etc., son imprescindibles para evitar futuros abandonos.
Además de incumplir la ley, para las protectoras como Gats d’Olivella, que sí están autorizadas para dar a estos cachorros en adopción, estos gatos “regalados” son una competencia desleal que deja huérfanos y sin posibilidad de una vida digna en un hogar humano a muchos gatitos que no eligieron nacer en la calle y viven en una situación de gran vulnerabilidad.
¿Puedo dar a los gatos comida de humanos?
Las necesidades nutricionales y el metabolismo del gato son muy diferentes a los del ser humano, por eso darles comida casera a la larga perjudicará a su salud. Los gatos son carnívoros estrictos y tienen requerimientos nutricionales muy concretos, por eso, su dieta debería estar compuesta principalmente por proteína y grasa, así como por vitaminas, ácidos grasos o minerales entre otros.
En concreto hay 15 alimentos que les son perjudiciales y debes evitar:
| Chocolate | Cebolla, ajo y puerro | Huesos y espinas |
| Aguacate | Pescado o carne crudos | Alcohol |
| Alimentos azucarados | Comida de perro | Huevos crudos |
| Leche y derivados | Alimentos grasos | Uva y pasas |
| Alimentos salados | Frutos secos | Mantequilla |
Sin embargo, sí que hay algunos alimentos de casa que podemos dar a nuestros gatos.
Si optamos por complementar la dieta de nuestro gato con algunos alimentos «humanos», algunas buenas opciones son el arroz y algunos vegetales cocidos, como brécol o zanahoria. También puedes darle, si no tienes en casa la comida habitual, pollo o pavo cocidos, carne o pescado ligeramente cocidos, y siempre sin sal, pero ten en cuenta que no todos los felinos aceptan la introducción de estos alimentos en su dieta.
Si de vez en cuando quieres dar un capricho a tu mascota, puedes recurrir a los embutidos como el pechuga de pavo o el jamón cocido, pero deben ser bajos en sal.
Otros alimentos que puede comer un gato son: Yogur desnatado sin azúcar, huevo hervido, queso sin lactosa, mejillones y gambas.
Hay multitud de alimentos que nuestro gato puede comer, pero esto no significa que sean adecuados para su organismo y que esto no vaya a provocarle diarrea, gases o malestar.
En concreto, nunca se debe dejar comida fresca o humana en una colonia de gatos, ya que se pudre con rapidez y se llena de gusanos. Entonces los gatos ya no se lo comerán pero generará un problema de salubridad en el entorno. Cuando se pone comida húmeda en las colonias, recoger los restos y lavar bien los cuencos.
¿Es suficiente con sólo pienso para alimentar a los gatos?
Hay que incluir comida húmeda en la dieta del gato por varias razones:
- Su aporte de agua ayuda a mantener una hidratación adecuada del felino, que es un mal bebedor.
- La mayoría de piensos comerciales incluyen en su composición un porcentaje mayor o menor de hidratos de carbono. Aunque el gato puede utilizarlos si están cocinados adecuadamente, la comida húmeda ayuda a equilibrar la dieta, porque tiene menos hidratos. (Hay que añadir que, según muchos expertos, además, es mejor elegir un pienso sin cereales.)
- Es más fácil de comer para los animales mayores que han perdido sus dientes.
- Ayuda a controlar el peso, ya que es menos calórico que el pienso.
También se recomienda no mezclar pienso y comer húmedo en el mismo cuenco.
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